WASHINGTON, Estados Unidos.- Las plantas procesadoras de carne de todo el mundo se están convirtiendo en focos de infección de coronavirus, como muestra el brote en una fábrica de Alemania, que hizo a Guetersloh la primera zona del país que tuvo que volver al cierre.

Más de 1.500 trabajadores de la planta de Guetersloh dieron positivo en las pruebas del virus que causa la enfermedad covid-19. También hubo rebrotes en plantas de carne roja y pollo de Reino Unido, en los últimos días.

En zonas rurales de Estados Unidos, las plantas procesadoras de carne fueron la principal fuente de infección.

El 28 de abril, el presidente Donald Trump firmó un decreto para mantener las plantas funcionando, y advirtió sobre una amenaza para el suministro de alimentos en Estados Unidos.

La industria cárnica es susceptible a las infecciones por coronavirus debido a la naturaleza del trabajo: de un intenso carácter físico, se realiza en interiores con una gran proximidad entre los trabajadores. “Los entornos de trabajo -líneas de procesamiento, donde tienen un contacto estrecho con compañeros de trabajo y supervisores- pueden contribuir a la exposición”, advierten los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Las recomendaciones para las plantas incluyen medidas para mantener a los trabajadores separados, con escalonamiento de horarios y los descansos, suministro de mascarillas y desinfectante para manos y desinfección de las herramientas. (Reuters)